viernes, 6 de noviembre de 2009

Operación Torch

La Operación Torch que inicialmente se denominó Operación Gymnast constituyó el desembarco de tropas Américo-Británicas en el norte del África Francesa, durante la Campaña de África del Norte de la Segunda Guerra Mundial. Esta operación inició el 8 de noviembre de 1942 y su objetivo era movilizar fuerzas aliadas hacia Túnez donde se encontraba la retaguardia de los alemanes.

Antecedentes de la Operación

Para el año de 1942, a finales, la Unión Soviética presionaba a los Estados Unidos y Gran Bretaña para iniciar las operaciones en Europa con el fin de establecer un segundo frente y así reducir la presión del ejército alemán sobre las fuerzas rusas. Los comandantes norteamericanos abogaban por comenzar a invadir Europa (Operación Sledgehammer) ocupada lo antes posible, mientras que el alto mando británico creía que tal acción terminaría en un desastre por decir lo menos. En su lugar los ingleses propusieron un ataque al África del Norte Francesa, lo cual limpiaría África de tropas del Eje, mejorando el control naval Aliado del Mediterráneo y preparando una invasión de la Europa Meridional para mediados de 1943. Roosevelt quería efectuar una invasión de la Europa ocupada en 1943, sin embargo al final decidió apoyar a Churchill.

Desarrollo de la Operación

Los Aliados habían estado planeando una invasión conjunta de fuerzas norteamericanas e inglesas del noroeste de África, Marruecos y Argelia. Todo este territorio estaba bajo el dominio de las fuerzas del Gobierno de Vichy. La idea inicial era efectuar un desembarco en la frontera de Argelia y Túnez, sin embargo la idea se rechazó rápidamente ya que se consideraba muy arriesgada.

Para ese momento las fuerzas de la Francia de Vichy en Marruecos contaban con unos 60.000 soldados en Marruecos, además de artillería costera, algunos tanques y aviones y unos pocos buques de guerra junto con 11 submarinos en Casablanca. Si se contabilizaban los soldados presentes en toda África, la Francia de Vichy contaba con 100.000 efectivos, una fuerza a tomar en cuenta. Debido a los informes del cónsul estadounidense en Argel, Robert Daniel Murphy, los Aliados creían que las fuerzas de la Francia de Vichy no combatirían. Sin embargo se sospechaba que la marina de guerra de Vichy podría ofrecer resistencia ya que podrían albergar un resentimiento por las acciones británicas en Mers el-Kebir en 1940 (Batalla de Mers el-Kebir).

Por esto se hizo imperativo valorar las simpatías de las fuerzas de Vichy en África del Norte con respecto a los Aliados, con el fin de promover la cooperación en lugar de la resistencia. El plan de los Aliados era avanzar con rapidez hacia Túnez para así atacar a las fuerzas de Rommel por la retaguardia. El general Eisenhower se encargó del comando de la operación, estableciendo su cuartel general Gibraltar. El esfuerzo de desembarco estaba a cargo del vicealmirante Sir Bertram Ramsay mientras que el comandante naval de la fuerza expedicionaria sería Andrew Cunningham.

Para el 8 de noviembre, unos 600 barcos desembarcaron alrededor de 70 mil soldados estadounidenses y británicos en diversos sitios, en Safi, Casablanca, Orán y Argel. En Orán se produjeron fuertes combates contra las tropas de la Francia de Vichy, bajo el mando del admirante Francois Darlan, al cual sin embargo los aliados lograron convencer mediante la diplomacia de detener la lucha y pasarse al bando de los Aliados. De esta forma Darlan que siguió al mando de las fuerzas francesas en África, dejó pasar a los Aliados los cuales se movieron a toda prisa hacia Túnez. El General Charles de Gaulle protestó ante el alto mando Aliado por no haber removido a Darlan, sin embargo sus protestas terminaron en nada.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Operación Corkscrew - La antesala al desembarco de Sicilia

Pocas referencias hay a las acciones previas al desembarco de Sicilia, concretamente en la isla de Panteleria. La conocida como operación Corkscrew (sacacorchos) posibilitó la apertura de la brecha por la que las fuerzas aliadas pudieron emprender el asalto a la isla sin los riesgos que conllevaba el arsenal fortificado de Panteleria.

La hoy paraíso de famosos que llegan de vacaciones en busca de la paz que permite este mini archipiélago de islas, fue escenario de una batería de bombardeos que años más tarde se reprodujo con diferente final en Iwo Jima.
Pantelería es una isla volcánica, de apenas 83 Km cuadrados, que se encuentra a medio camino entre Sicilia y Túnez La isla está cubierta de pequeños volcanes con una altitud máxima de 836 m.

Siguiendo el proyecto del arquitecto italiano Nervi, Panteleria estaba consistentemente fortificada desde justo antes de estallar la guerra. Por ello los aliados, conscientes de que sólo sería posible iniciar la invasión de la pequeña isla si previamente las posiciones defensivas habían sido debilitadas. La operación pese a estar proyectada desde antes no se desarrolló hasta que la batalla por el norte de África estuvo plenamente solucionada.

Las fuerzas aéreas aliadas están compuestas por cuatro grupos de bombarderos B-17 (2, 97, 99 y 301); dos grupos de bombarderos B-25 (310, 321); tres grupos de bombarderos B-26 (17, 319, 320); tres grupos de cazas P-38 (1, 14, 82); un grupo de cazas P-40 (325); y varias alas de bombarderos ingleses Wellington. También participaron aviones de otros tipos como los A-20, DB-7 y A-36.

A partir del 18 de mayo de 1943, loa estadounidenses y los británicos se alternaron para bombardear día y noche la isla. El objetivo, las posiciones antiaéreas, la artillería costera, las pistas de aterrizaje, los cuarteles, depósitos y las instalaciones portuarias. La destrucción de la infraestructura eléctrica mediante la voladura de la central generado de electricidad ya presagiaba el cariz que adquiría la batalla.

Para entender el alcance y la magnitud del ataque basta decir que solamente entre el día 8 y el 11 de junio de 1943, los Aliados realizaron 5285 salidas de bombardeo y lanzaron 6313 toneladas de bombas sobre las defensas italianas.

La rendición fue incondicional, las tropas que desembarcaron no encontraron oposición alguna. Las tropas italianas desplegaron una gran cruz blanca en la pista de aterrizaje de Marghana. El Almirante Gino Pavesi, comandante de la plaza fuerte de Pantellería rinde a sus tropas, formadas por unios once mil italianos supervivientes y apenas 100 especialistas alemanes en artillería.

Los historiadores han puesto en evidencia las tesis que defendían que la rendición era la única vía. Y de hecho las explicaciones que adujo el almirante Pavesa sobre los problemas de abastecimiento de agua han sido duramente rebatidos, verificando que los informes que envió a Mussolini eran falsos. Sin embargo no parece rebatible el hecho de que la canalización de agua era inexistente y que tanto las tropas como los diez mil civiles que permanecieron en la isla (pese a suponer una carga insostenible de abastecimiento para las tropas italianas) necesitaban los suministros que los Aliados intentaron menguar.

Para los expertos, la red defensiva de Panteleria contaba que una sólida distribución de baterías antiaéreas, y la base aérea de Marghana disponía de un hangar subterráneo con capacidad para cien aviones que no se vio afectado pese a la virulencia de los bombardeos.

La caída de Panteleria provocó la inmediata rendición del resto de islas cercanas, Lampedusa, Lampione y Linosa depusieron las armas sin luchar. Sicilia quedaba al descubierto, el escudo de las islas Pelagias había caído, y los Aliados habían ganado una posición estratégica para abastecer sus aviones y submarinos.

martes, 3 de noviembre de 2009

General Philippe Lecrerc, ejército francés



Philippe-Marie Leclerc nació el 22 de noviembre de 1902 en el Château Belloy-Santo-Leonard, Francia y murió el 28 de noviembre de 1947 en Colomb-Bechar, Argelia. Vizconde de Hauteclocque, también fue conocido como Jacques-Philippe de Hauteclocque aunque alcanzó fama mundial como Philippe Leclerc, su "nombre de guerra".

Educado en el seno de una familia de clase alta francesa, Leclerc se graduó en dos prestigiosas academias militares, en la de Saint-Cyr (1924) y en la de Saumur (1925).
Al estallar la Segunda Guerra Mundial, Leclerc es de los militares franceses que desde un primer momento se alza en contra de los alemanes enfrentándose a muchos de sus compatriotas que no ven con malos ojos la invasión germana. Ingenioso y capaz capitán de caballería (Leclerc es uno de los padres de la "guerra moderna" en esos momentos en Francia, en contraposición a las anticuadas tácticas que siguen vigentes desde la Gran Guerra), lidera una de los pocas ofensivas terrestres contra los nazis pero es herido y capturado en 1939.
Sin embargo Leclerc logra evadirse y consigue llegar a Inglaterra donde se une sin dudar al llamamiento del general Charles de Gaulle quien pretende reunir a los "franceses libres". Es en ése momento cuando adopta el seudónimo de "Leclerc" para evitar represalias de los alemanes contra su familia que aún vive en Francia.

Recién ascendido a coronel por De Gaulle, Leclerc consigue las primeras victorias militares de la Francia Libre en África. Es en Kufra, tras arrebatar un fortín a los italianos, donde Leclerc realiza su célebre juramento: no parar jamás hasta que la bandera francesa ondee en Estrasburgo (Juremos no depositar las armas hasta que nuestros colores, nuestros hermosos colores, ondeen sobre la catedral de Estrasburgo). Estos éxitos le valen su ascenso a general de brigada tras lo que efectúa una espectacular incursión en territorio enemigo de más de 1.600 kilómetros entre Sábalo y Trípoli (Libia), logrando contactar con el 8ú Ejército Británico, tras capturar diversas guarniciones del Eje.
Respetado y admirado por los hombres que sirven bajo su mando, a los que anima a tomar sus propias decisiones, Leclerc encuentra entre los españoles que comanda el "modelo" de combatiente que mejor se adapta a su modo de hacer la guerra. Los veteranos españoles son fervientes antifascistas, en ocasiones demasiado arriesgados, pero Leclerc no lo es menos ya que (a pesar de los reproches del Alto Mando aliado) siempre está en primera línea de batalla, con sus hombres, lo cual lo convierte en un oficial altamente respetado por la tropa y denostado por la alta oficialidad.
Tras la campaña africana, Leclerc es promovido a general y participa en el Desembarco de Normandía el 1 de agosto de 1944. Sus principales logros son las capturas de Alençon y Argentan, sirviendo encuadrado dentro del 3er Ejército de EEUU de Patton. A finales de mes, el Alto Mando aliado duda de la conveniencia de tomar París, una ciudad sublevada contra los alemanes y que espera desesperada la llegada de los aliados.
Sin embargo Eisenhower decide en primera instancia que París es un serio problema de logística para sus ejércitos por lo que ordena que se rodee la capital. El 20 de agosto las unidades de la 2ª División Blindée, con la 9ú Compañía siempre en vanguardia, se halla a pocos kilómetros de París, pero recibe la orden de replegarse hasta recibir nuevas órdenes.

En su retirada, la columna del capitán Dronne, quien comanda a los queridos "cosacos" de Leclerc se encuentra precisamente con éste, apoyado sobre su bastón en un lado de la carretera.
Con tono enfadado, Leclerc le pregunta a Dronne que a dónde demonios va y éste le replica que ha recibido órdenes de replegarse. Es aquí donde Leclerc formula una de sus más célebres citas: Dronne, las órdenes estúpidas no se cumplen, tome cuanto necesite y marche hacia París. Tome París con la seguridad de que mañana toda la división estará allí.
Así es como se forja la leyenda de la toma de París. El capitán Dronne forma una improvisada columna mecanizada con varios semi-orugas M3 montados por españoles pertenecientes a la 9ú Co. "La Nueve" y varios carros de combate medios M4 Sherman del 501ú Regimiento de Carros de Combate. El resto es de sobras conocido.
No acaban aquí sus éxitos. El 23 de noviembre de 1944 consigue cumplir su juramento y libera Estrasburgo a lo que sigue la captura del Nido de las Águilas en Berchtesgaden, en dura pugna con la 101ª División Aerotransportada de EEUU que persigue el mismo objetivo (pese a lo que digan los autores norteamericanos, las primeras tropas en alcanzar este reducto alemán fueron los hombres de Leclerc, con los españoles una vez más, a la cabeza).

En julio de 1945, Leclerc es nombrado Comandante de la Fuerza Expedicionaria francesa en Extremo Oriente; año en el que cambia legalmente su nombre real, Philippe-Marie, vizconde de Hautecloque, por el de Jacques-Philippe Leclerc de Hautecloque, aunque continúa usando su seudónimo de tiempo de guerra.
En marzo de 1946 es enviado a Indochina ocupada por los franceses, donde se da cuenta de que la naturaleza de los problemas que hay allí es más política que militar por lo que despierta recelo en Francia. Aunque desmiente formalmente esas insinuaciones, renuncia al puesto por lo que es nombrado Inspector General de las Fuerzas Francesas en África del Norte en julio de 1946.
Su muerte tiene lugar tras un accidente de aviación el 28 de noviembre de 1947 en Colomb-Béchar, Argelia. Su entierro se efectúa en la Cripta de los Inválidos.

En 1952 el gobierno del francés lo nombra a título póstumo mariscal de Francia.