miércoles, 17 de marzo de 2010

"Garbo, el espía" se proyecta en Sevilla a partir de mañana

No es, desde luego, la primero, y seguro que tampoco la última vez que en 2GM Blog hablamos de Garbo, el espía español que cambió el rumbo de la guerra.

Ahora, tras haber ganado el Giraldillo de Oro del Festival de Sevilla y el Goya, y después de llevar 15 semanas de exhibición en Madrid y Barcelona, el documental "Garbo, el espía" se podrá ver en Sevilla a partir del jueves 18 de marzo.

A continuación os trascribo el artículo que el Diario de Sevilla publica hoy al respecto de esta proyeccción.

Juan Pujol, gerente de una granja de pollos, decide tomar parte en los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial: tras su primer y frustrado contacto con los británicos, convence a los nazis de que puede espiar para ellos y, más tarde, se convierte en agente doble. Su ingenua temeridad da, sin embargo, sus frutos: hace creer a los alemanes que el desembarco de Normandía no es más que una estrategia para engañar al enemigo, que la operación tendrá lugar realmente en el Paso de Calais. Pujol logra esta hazaña, además, sin hablar inglés y sin disparar un solo tiro, gracias únicamente a una convincente interpretación por la que sería apodado Garbo. Sam Mendes, Lasse Hallström y Antonio Hernández quisieron trasladar a la pantalla la extraordinaria historia real de este personaje, pero ha sido el productor Edmon Roch -en su debut como director de largometrajes- el que ha materializado en un documental la fascinación ante una vida tan aventurada. Garbo, el espía, el retrato de este hombre corriente que cambió el destino de la humanidad, se estrena mañana en el cine Avenida tras obtener, entre otros premios, el Giraldillo de Oro del Festival de Sevilla y el Goya, y después de llevar 15 semanas de exhibición en Madrid y Barcelona. Diario de Sevilla organizó ayer un preestreno de la película.

La cantidad de datos asombrosos que esconde la biografía de Pujol motivó que los responsables del proyecto optaran por el género documental, que se adaptaba mejor a la naturaleza del relato. "Si haces una ficción, tienes que rebajar la historia para que sea verosímil", opina Roch. Aun así, a pesar de que ha evitado dar "demasiada información, porque provocas que el espectador desconecte", y ha realizado un impresionante ejercicio de síntesis a partir de más de 700 horas de material, la singularidad de los hechos ha provocado que, en más de un foro, el trabajo se tome por un falso documental. "En Amsterdam, el principal festival de documentales junto con Toronto, un grupo de compradores alemanes especializados en temas de guerra me estaban felicitando y preguntaron: ¿Qué necesidad tenía de inventarse esta historia? No lo decía gente de la calle, sino profesionales familiarizados con la Segunda Guerra Mundial", recuerda.

Roch -productor curtido junto a realizadores como Whit Stillman, Peter Greenaway, Jean-Jacques Annaud o Tom Tykwer- suple la escasez de imágenes reales de su protagonista con fotogramas emblemáticos de la historia del cine, extraídos de títulos como Patton o El día más largo. Aunque está ambientada en la Cuba de Batista, la película Nuestro hombre en La Habana juega un papel destacado en el conjunto: todo indica que Graham Greene se inspiró en Pujol para su ficción. "La forma de operar y de inventarse los falsos mensajes para el otro bando es igual, Greene tenía el radar alerta a lo que ocurría en su entorno y ambos fueron, casi, compañeros de pupitre", precisa Roch, quien estrenará su filme en Estados Unidos "antes del verano". La distribuidora ve en Garbo posibilidades de Oscar y, si algo ha demostrado Pujol, el hombre que salvó al mundo, es que ninguna meta resulta imposible de alcanzar.

martes, 16 de marzo de 2010

"The Pacific", episodio 1


Bueno, tras ver anoche el estreno de la tan esperada serie de Mr. Hanks y Mr. "Rey Midas" Spielberg, he decidido, en cuanto tenga un poco de tiempo (solo un poco) crear un apartado especial en la web dedicado a esta serie donde se recogerán tanto los artículos previos que hemos publicado como las sinopsis y críticas a cada una de las 10 emisiones de los capítulos que componen la serie.

Aquí os dejo la sinopsis del primer episodio que a mí, personalmente, me tuvo 50 minutos pegado a la silla, especialemente en la segunda parte del capítulo.

Serie de HBO de 10 episodios, ambientada en la Segunda Guerra Mundial, que aborda la intervención de Estados Unidos en el Océano Pacífico a través de la mirada de tres soldados. Una producción de 200 millones de dólares emprendida por Tom Hanks, Steven Spielberg y Gary Goetzman tras su éxito con "Hermanos de sangre", serie que contribuyó a diluir la separación entre la pequeña y la gran pantalla.

Uno de los puntos fuertes de esta producción es el cuidado puesto en los guiones. Por un lado, están basados en varios libros autobiográficos de algunos personajes de la serie, como "Helmet for my Pillow", de Robert Leckie, y "With the Old Breed", de Eugene B. Sledge, aunque también contienen material adicional de "Red Blood", "Black Sand" de Chuck Tatum y "China Marine", del propio Eugene B. Sledge. Además, los cineastas han llevado a cabo una serie de entrevistas a veteranos de la contienda con el fin de cuidar al máximo el realismo de la propuesta.

La trama sigue a los tres protagonistas y a sus compañeros marines desde su primera batalla con los japoneses en Guadalcanal, a través de las selvas del Cabo Gloucester, las sangrientas arenas de Iwo Jima y el horror de Okinawa hasta su triunfal y al mismo tiempo agridulce regreso a casa.

Escenarios exóticos y espectaculares recreados al detalle en Australia bajo la supervisión de un equipo creativo formado por los directores más emblemáticos de HBO: Tim Van Patten ("Los Soprano") Tony To ("Hermanos de sangre"), Carl Franklin ("Roma"), Jeremy Podeswa ("A dos metros bajo tierra") y Graham Yost ("De la tierra a la luna").

The Pacific: Episodio 1

Tras el ataque sorpresa a Pearl Harbor, miles de jóvenes estadounidenses se alistan en la Marina para enfrentarse al enemigo japonés. Entre ellos se encuentra el sargento John Basilone, que se dispone a desembarcar en el Pacífico; Robert Leckie, un periodista deportivo que no duda en formar parte de la Primera División de Marines de Estados Unidos y Eugene Sledge, que debido a un soplo cardiaco no puede alistarse en la actualidad. Los soldados llegan a Guadalcanal para evitar que los japoneses construyan una pista de aterrizaje.

El primer episodio de The Pacific presenta a los tres personajes, pero sólo profundiza en los primeros días como marine de uno de ellos, Leckie. Éste va en una de las barcazas con la que el ejército desemabraca en Guadalcanal. Como sus compañeros, Leckie baja de ella esperando encontrarse con una lluvia de tiros, pero no. Con lo que se encuentra es con parte del batallón recostado en la arena, haciendo tiempo. Los japoneses se ocultan en la jungla. Los tiros y la angustiosa guerra tendrán que esperar.

El espectador también debe esperar, pues la primera gran escena de acción no llega hasta pasada la mitad del primer episodio . Y lo hace con una de las batallas más sangrientas de la contienda, la de Tenaru, que se libró en la mañana del 21 de agosto de 1942, casi nueve meses tras el ataque a Pearl Harbour, cuando la unidad del Coronel Ichiki decide atacar en plena noche a los marines que descansan en la playa de Alligator Creek. Una matanza que se salda con la muerte de más de cerca de 800 japoneses. Las balas vuelan, hay explosiones. Para Leckie y sus compañeros empieza el horror.



Ficha técnica

* Temporada: 1
* Episodio: 1
* Género: Series / Acción
* Nacionalidad: EE.UU
* Duración: 50 minutos
* Año: 2009
* ACTOR: Jon Seda, Joseph Mazzello y James Badge Dale
* ACTOR SECUNDARIO: William Sadler
* PRODUCTOR: Tom Hanks, HBO, Steven Spielberg y Gary Goetzman
* PRODUCTORA: HBO Films, Playtone y DreamWorks SKG
* Calificación moral: NO REC. MENORES DE 18 AÑOS

El cementerio de Iwo Jima


Iwo Jima nunca fue precisamente un paraíso. Son 21 kilómetros cuadrados con actividad volcánica y un suelo del que brotan vapores sulfurosos: su nombre significa en japonés Isla del Azufre. La descubrió el español Bernardo de la Torre en el siglo XVI y, allá por 1940, malvivían allí mil personas dedicadas a la minería del azufre, la pesca y el cultivo de la caña de azúcar. Pero durante cinco semanas, en 1945, este trozo de tierra inhóspito y poco deseable se convirtió en algo todavía peor, lo más parecido al infierno en la tierra: la batalla de Iwo Jima, uno de los episodios más sangrientos de la Segunda Guerra Mundial, dejó más de 28.000 muertos. En el bando japonés, sólo sobrevivieron 216 de sus 22.786 soldados, y los cuerpos de 12.000 jamás se recuperaron de la isla. «Durante la batalla, fue uno de los lugares más densamente poblados del mundo. Después, se convirtió en uno de los cementerios más densamente poblados del mundo», resumió la revista 'Life' un mes después de la contienda.

La semana pasada, dos docenas de veteranos estadounidenses regresaron a la isla, como parte de la delegación de ambos países que celebró un memorial por el 65 aniversario de la batalla. Y seguro que alguno, curado ya de heroísmos por el paso de los años, reflexionó sobre el absurdo de que ese inútil pedazo de tierra cubierto de arena negra se cobrase tantas vidas. Son las paradojas de la guerra: en febrero de 1945, Iwo Jima era una escala ideal entre las Marianas, en manos de Estados Unidos, y Japón. Y, para colmo, el Ejército imperial quería causar el mayor número posible de bajas, con el objetivo de borrar de la mente de los americanos todo propósito de invadir el país enemigo. El teniente general Tadamichi Kuribayashi organizó una defensa imaginativa, con las posiciones conectadas por túneles, y no ordenó abrir fuego hasta que miles de marines habían desembarcado. Desde el principio dio por hecho que tanto él como sus hombres iban a morir.


Lo que quedó de aquella batalla en la memoria colectiva fue, fundamentalmente, una foto: 'Alzando la bandera en Iwo Jima', de Joe Rosenthal, que captó con grandeza escultórica el momento en el que seis militares levantaban el mástil en lo alto del monte Suribachi, la cumbre de la isla. Otra cosa es lo que quedó en la memoria de quienes estuvieron allí: un espantoso matadero de hombres. El corresponsal de 'Life', Robert Sherrod, curtido en horrores tras seguir al Ejército estadounidense durante buena parte de la campaña, lo describió de manera gráfica: «En ningún sitio del Pacífico he visto cuerpos tan destrozados. Muchos estaban directamente seccionados en dos. Piernas y brazos yacían a quince metros del cuerpo más cercano». Tres de los seis protagonistas de la foto de Rosenthal perdieron la vida en el combate.

'Bulldozers' para los cuerpos

Jerry Yellin, uno de los participantes en el memorial del 3 de marzo, fue piloto de cazas en la guerra y llegó a Iwo Jima en plena batalla. «A un lado, había montones y montones y montones de cuerpos de soldados japoneses que eran empujados con 'bulldozers' a fosas comunes -describió en una entrevista con la cadena CNN, tras pisar de nuevo la isla-. Y justo detrás de la zona de nuestro escuadrón estaba el depósito de cadáveres de los marines, donde colocaban los cuerpos, comprobaban sus chapas de identificación y les tomaban las huellas». En estos 65 años, Yellin no ha podido olvidar el olor de tanta muerte junta, y también le ha costado recuperarse de algunas cicatrices en el espíritu: según cuenta en su libro 'De guerra y bodas', su odio a los japoneses duró hasta finales de los 80, cuando su hijo se casó con una chica del país asiático, hija de un aviador del Ejército imperial.


«Yo le odiaba a él y él me odiaba a mí -admite en la entrevista-. Nos conocimos tres días antes de la boda. Y él me dijo: 'Cualquiera que pueda atacar a los japoneses con un P-51 y sobrevivir ha de ser un hombre valiente, y yo quiero la sangre de ese hombre corriendo por las venas de mis nietos'».