Al estallar la Segunda Guerra Mundial, el 1 de septiembre de 1939,
México se mantuvo neutral en la primera etapa del conflicto, sin
embargo, dicha situación fue modificada a causa de situaciones de
carácter geográfico, político y económico. En un principio, la
participación de México en el conflicto bélico fue indirecta, ya que
actuó como distribuidor de petróleo para armamento militar de los países
aliados, conformados por Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Rusia.
Al
producirse el ataque japonés contra la base naval Pearl Harbor, en
Hawai (1941), el gobierno mexicano, cumpliendo los compromisos
contraídos en las Conferencias Internacionales, y en solidaridad con
Estados Unidos, rompió relaciones diplomáticas y consulares con los
países del Eje, integrado por Japón, Italia y Alemania. En consecuencia,
el gobierno mexicano autorizó el tránsito de bunques tanque
estadounidenses por el golfo de México, el cual constituyó la ruta que
siguieron los barcos petroleros mexicanos para llevar el producto hacia
Estados Unidos, maniobras que detectaron los submarinos alemanes.
A
principios del mes de mayo de 1942, los submarinos alemanes a los
barcos mercantes mexicanos con el fin de advertirles de las graves
consecuencias a que se expondrían si se continuaba proporcionando
petróleo a Estados Unidos. Días mas tarde, torpedearon dos navíos
petroleros mexicanos: el Potrero del Llano, el 13 de mayo, y el Faja de
Oro, el 20 de mayo. Tras estos hechos se declaró que desde el 22 de mayo
existiría un estado de guerra entre México y Alemania, Italia y Japón.
Por
intermedio de la delegación diplomática de Suecia, México envió una
nota de protesta a los países del Eje; Alemania se negó a recibirla,
Italia y Japón no contestaron. Posteriormente, entre junio y septiembre
de 1942 serían hundidos cuatro buques más: el Tuxpan, Las Choapas, el
Oaxaca y el Amatlán.
El gobiero adoptó ciertas medidas
precautorias, como la defensa civil, la incautación y la administración
de las propiedades de los residentes alemanes, italianos y japoneses en
México; instituyó el servicio militar obligatorio, organizó un Consejo
Supremio dela Defensa Nacional y estrechó los lazos de amistad y ayuda
que lo unían con los países democráticos aliados. Por ello se efectuó en
Monterrey una entrevista entre el presidente Ávila Camacho y el
presidente Roosevelt.
En 1944, el presidente mexicano determinó
que sus fuerzas participarían en la liberación de las islas Filipinas,
debido a los lazos históricos y culturales existentes entre ambas
naciones. Bajo la bandera mexicana surgió un escuadrón aéreo
profesional, integrado por casi 300 hombres: el Escuadrón 201, de la
Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana, el cual operó en la isla de Luzón.
Con
los ataques atómicos a las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, efectuados
el 6 y 9 de agosto de 1945, Japón se rindió a las fuerzas armadas
aliadas el 14 de agosto. En México, los periódicos anunciaron, con
grandes encabezados, la rendición de Japón y el regreso del Escuadrón
201, lo que motivó la reunión de una multitud en la Plaza de la
Constitución.
México contribuyó a la derrota de los países del
Eje con minerales, principalmente petróleo, que contibuían al
abastecimiento de combustible.
El buque-tanque petrolero “Potrero del Llano” es hundido frente a las costas de Florida
13 de Mayo de 1942
Sus
35 tripulantes son todos mexicanos; 22 de ellos logran llegar a Miami,
pero horas más tarde, otro más perece víctima de las lesiones sufridas
durante el hundimiento. Con esta muerte, son catorce las vidas mexicanas
perdidas por el ataque.
El gobierno de México formula una
enérgica protesta ante el Ministerio de Relaciones Exteriores de Suecia,
país que en diciembre de 1941, se hizo cargo de los intereses mexicanos
en Alemania, Italia y Japón. En dicho documento, México expresa que si
en un plazo de una semana, contada a partir del jueves 14 de mayo, el
país responsable de la agresión no procede a dar a México una
satisfacción completa, así como a proporcionar garantías de que serán
debidamente cubiertas las indemnizaciones por los daños y los perjuicios
causados, el gobierno mexicano adoptará las medidas que reclame el
honor nacional.
En la noche de este mismo día, el presidente
Manuel Ávila Camacho dirige un mensaje a la nación para informar que un
submarino de las potencias nazifascistas ha hundido en el Atlántico el
buque de matrícula mexicana Potrero del Llano, y que de no satisfacerse
las reclamaciones planteadas, a partir del día 22 existirá un estado de
guerra ente México y las potencias del Eje.
Hasta 1940, la nave
hundida perteneció a la marina italiana y navegaba con el nombre de
Lucifer. El día 20 de este mismo mes, será hundido en condiciones
similares, otro buque-tanque, el "Faja de Oro", de matrícula mexicana y
también de origen italiano.
El plazo fijado por Ávila Camacho
transcurrirá e Italia y Japón no responderán su protesta. La cancillería
alemana se rehusará a recibirla. México entrará así a la Segunda Guerra
Mundial.
Faja de Oro
El Faja de Oro fue
el segundo buque petrolero mexicano, cuyo hundimiento por las potencias
del Eje llevó a México a abandonar su neutralidad y entrar en la
Segunda Guerra Mundial.
El petrolero originalmente navegaba bajo
bandera italiana con el nombre de Genoano. En 1941 había sido incautado
por el gobierno mexicano mientras estaba anclado en el puerto de
Tampico. Un día después del ataque japonés a Pearl Harbor, el 7 de
diciembre de 1941, se decidió definitivamente el cambio de denominación.
Seis
días antes se había suscitado el ataque al Potrero del Llano, ahora era
el turno del Faja de Oro. Cuando regresaba vacío a Tampico después de
haber descargado en Marcus Hook, Delaware 56,000 barriles de petróleo
crudo, fue torpedeado y cañoneado hasta hundirle en el Estrecho de la
Florida, cerca de Key West a 84º24' W y 23º30' N el 20 de mayo de 1942
por el U-Boot alemán U-106 tipo IX C al mando del Kapitänleutnant
Hermann Rasch lo que demostró la orden del Alto Mando Alemán de
considerar que: "los barcos de cualquiera de los Estados sudamericanos
que fueran armados, serían atacados sin previo aviso, excepto los de
Argentina y Chile", como del mismo modo que "los barcos mercantes que
divisiban en la zona debería suponerse que viajaban en servicio a los
Aliados" con todo y que México mantenía aún su neutralidad en la guerra,
por lo que sus barcos no navegaban artillados. Popularmente se llegó a
considerar que posiblemente el buque había sido hundido por algún
submarino estadounidense, simulando el ataque de un submarino alemán,
para acelerar la entrada de México en la guerra.
El ataque mató 9
hombres de una tripulación de 37 marineros, entre ellos su capitán
Ramón Sánchez Mena y como colofón forzó al gobierno mexicano a declarar
la guerra a los países del Eje el 22 de mayo de 1942, decreto que el
Congreso mexicano aprobó y que junto con la suspensión de garantías
individuales entró en vigor a partir de 1 de junio; así se involucró a
México en la Guerra Mundial.