martes, 23 de mayo de 2017

Hürtgen, la batalla del bosque 'maldito' en la que los últimos fanáticos de Hitler humillaron a los EE.UU.

A continuación os dejo un magnífico y extenso artículo publicado hoy en el diario ABC sobre la batalla de Hürtgen y el documental ("HÜRTGEN. Into the muddy battle”), que explicará la batalla, pero de una manera diferente. Toda la narración se elaborará en base a entrevistas con historiadores y con recreadores de la Segunda Guerra Mundial» según explica, en declaraciones a ABC, Laureano Clavero (al frente de MIRASUD y director del largometraje «1533 Km hasta casa. Los héroes de Miramar»). Los expertos a los que se refiere son el afamado Jesús Hernández -escritor, entre otras tantas obras, de «Pequeñas grandes historias de la Segunda Guerra Mundial» (Temas de Hoy)- y el popular Pere Cardona -fundador del archiconocido blog «HistoriasSegundaGuerraMundial» y coautor de «El diario de Peter Brill» junto al mismo Clavero-. A su vez, en el rodaje han colaborado las asociaciones de recreación histórica «First Allied Airborne Catalunya» y «GRH Hohenstaufen Spanien».



Un auténtico infierno helado en el que hubo, según las cifras oficiales, más de 30.000 bajas estadounidenses. La batalla del bosque de Hürtgen (una de las primeras en territorio germano tras el Desembarco de Normandía) supuso un auténtico descalabro para los hombres de las «stars and stripes» y una vergüenza para el Teniente General Courtney Hodges, a cargo de la operación. Casi una humillación. Y es que, el oficial norteamericano se empeñó en usar a todos los combatientes que fuesen necesarios para expulsar de sus posiciones a los germanos. Eso, a pesar de que los árboles favorecían a los defensores y de que, en principio, la región carecía de importancia militar para el avance aliado.

Aunque Hodges logró conquistar finalmente el bosque de Hürtgen, lo hizo a costa de miles de vidas. Y es que, en la batalla (la más larga del ejército norteamericano en toda su historia), los estadoundenses se enfrentaron no solo a las balas nazis, sino también a la meteorología y a la ingente cantidad de trampas que los alemanes habían ubicado en el territorio. Y todo ello, acompañado de los continuos bombardeos lanzados por unos enemigos que -a pesar de su inexperiencia- habían recibido la orden del «Führer» de sujetar el avance aliado.

martes, 16 de mayo de 2017

Un héroe alavés de la Segunda Guerra Mundial



Felipe Maeztu, alavés de Labraza (nació el 13 de septiembre de 1905), fue un guerrero. Durante el siglo XX hubo muchos como él que combatieron en las guerras que desolaron el mundo durante esos cien años hasta límites insoportables. Pero llama la atención que hizo su carrera militar en Francia dentro de la Legión Extranjera y que no combatió en la Guerra Civil española, como millones de compatriotas. Estaba muy ocupado en los conflictos coloniales franceses. La Asociación Sancho de Beurko Elkartea lo ha incluido en su lista de vascos que lucharon en la Segunda Guerra Mundial dentro de su página de facebook.

Se alistó en la Legión Extranjera por causas que desconocemos en 1927. Contaba apenas 22 años. Sirvió un año en Argelia y otros diez en Marruecos en las filas del Primer y Cuarto Regimiento de Extranjeros de Infantería. Tras incorporarse a la legendaria 13ª Semibrigada de la Legión Extranjera combatió en Narvik (Noruega) entre las fuerzas aliadas que querían echar a los alemanes que habían invadido el país en busca de sus minas de hierro. Finalmente, fueron los aliados los derrotados y junto a polacos, noruegos y británicos Maeztu, que ya era sargento, fue evacuado al Reino Unido.

Posteriormente es ascendido a 'adjudant' cuando se incorpora a la Francia Libre que lidera el general De Gaulle. Combate en Gabón y Dakar, cruza África para luchar en Keren y Massaoua, dos de las acciones más sangrientas de la ocupación de Eritrea. Posteriormente es enviado a Siria donde es cambiado de unidad y dirige como subteniente un pelotón mixto de transmisiones. Se incorporó a la Primera Brigada Francesa Libre al mando del general Koenig.



Publican un libro con fotografías inéditas en color de la Segunda Guerra Mundial



El Imperial War Museum, un museo militar británico que posee varios edificios en Inglaterra, ha presentado un nuevo libro titulado "The Second World War in Colour", que incluye fotografías en color de la Segunda Guerra Mundial, algunas totalmente inéditas, según ha anunciado dicho museo. La fotografía en color fue un bien escaso durante la Segunda Guerra Mundial y por eso la mayor parte de la gente se ha acostumbrado a imaginar el conflicto en blanco y negro. El Ministerio de Información británico controló el material que recibía la prensa, incluidas las fotografías en color que habían sido obtenidas para tener un registro del conflicto. Entre 1942 y 1945 se tomaron unas 3.000 fotografías y, las que se conservaron, en 1949 pasaron a formar parte de los archivos del Museo Imperial de Guerra.

"Las imágenes incluidas en este libro muestran los tonos vívidos de las llamas y de las telas, el azul intenso de los cielos, los rostros bronceados por el sol y la miríada de colores del camuflaje militar. La fotografía en blanco y negro pone una barrera entre el sujeto y el observador, mientras que la fotografía en color restaura esa falta de claridad e impacto. La guerra más destructiva de la historia desaparece gradualmente de la memoria viva y por eso resulta importante evitar ese alejamiento y dar vida a la Segunda Guerra Mundial", expresa Ian Carter, autor del libro y conservador principal del Museo Imperial de la Guerra. Las increíbles fotografías que contiene el libro permiten concebir la Segunda Guerra Mundial con gran detalle, tal y como la vieron sus protagonistas.



jueves, 9 de marzo de 2017

"Kriegsmarine. La flota de Hitler" - Ed. Esfera de lo Libros

Hace apenas diez días la editorial Esfera de los Libros ha publicado "Kriegsmarine", del periodista y escritor Santiago Mata. Un ensayo histórico sobre el rol fundamental que desempeñó la marina alemana en el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial en Europa.




Este libro muestra con extraordinario rigor, y en clave de síntesis, la historia de una de las armadas más temibles y respetadas de la historia reciente. Con sus modernos buques, laKriegsmarine causó terribles pérdidas a la red logística de los Aliados en las aguas del Atlántico y el Mediterráneo que a punto estuvieron de inclinar la balanza del conflicto a su favor.

Desde que se hundió el 27 de mayo de 1941, el acorazado Bismarck se convirtió en el buque de guerra más famoso de la historia, y no parece que ningún otro vaya a disputarle ese puesto en un futuro próximo. Poco importa que en el combate que iba a decidir su suerte no derribara ni uno solo de los anticuados aviones que le atacaron. Ni que en su agonía final ninguno de sus proyectiles impactara en un barco enemigo. Tampoco que su principal logro, el hundimiento del crucero británico Hood, tuviera lugar en un combate comenzado por iniciativa del contrario, a cuyos disparos el buque insignia de la flota alemana no habría respondido de haber seguido las órdenes de evitar enfrentarse a buques enemigos incluso en situaciones ventajosas.