martes, 14 de enero de 2014

La historia de cómo Mauthausen se convirtió en el "campo de los españoles".



El 6 de mayo de 1945, un día después de la liberación del campo de concentración de Mauthausen, se tomó una fotografía de su entrada en la que, junto a centenares de presos celebrando el fin de su cautiverio, se puede ver una enorme pancarta que reza «Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas libertadoras», mientras varias banderas republicanas sustituyen a las de la Alemania nazi.

La presencia de prisioneros españoles en este campo de trabajo nazi es ampliamente conocida. Lo que no es tan conocido es que cuando las tropas estadounidenses pusieron punto y final al atroz régimen que gobernaba Mauthausen, los supervivientes de los alrededor de 7.300 españoles que habían pasado por este lugar entre agosto de 1940 y 1945 lideraban la organización clandestina de los presos del campo.

Tal y como relata un artículo publicado en el blog «Libros en guerra», se trataba de republicanos que habían luchado contra el bando nacional y que tras la finalización de la Guerra Civil española habían sido repudiados por el nuevo régimen franquista, para el que no existían españoles fuera de las fronteras del país. Tras caer en manos del régimen nazi fueron destinados al campo de Mauthausen, destinado a los «enemigos políticos incorregibles del Reich», declaración que equivalía al extermino de sus internos por medio del trabajo forzado y los malos tratos.

La presencia de españoles, identificados con una «S» de «Spanier» en los triángulos de sus uniformes, se hizo notar desde el principio, ya que, según cuenta Ramiro Santisteban, superviviente de Mauthausen, en el libro «Historias de los españoles en la II Guerra Mundial» de Alfonso Domingo. Debido a que ya habían sufrido la Guerra Civil y pasado por la experiencia de los campos de prisioneros franceses, eran capaces de aguantar mejor las penurias a las que les sometían los oficiales de las SS, capaces de causar la muerte por agotamiento en apenas tres meses.

Esta capacidad de resistencia, unida al sentimiento de grupo reinante entre los españoles, les hizo ganarse el respeto de los presos del resto de nacionalidades. Poco a poco, fueron escalando puestos en la organización interna del campo, hasta llegar a mandar en el interior del campo de los presos, cosa que ocurría al final de la guerra. En ese momento, gracias a su buen comportamiento y solidaridad con el resto de internos, los españoles eran apreciados por todas las nacionalidades del campo. Prueba de ello es que Mauthausen ha pasado a la historia como el campo de los españoles.

Vía | ABC

sábado, 11 de enero de 2014

Revista WW2GP Magazine - Enero'14

El próximo lunes 13 de enero sale el primer número de la primera revista digital dedicada exclusivamente a la Segunda Guerra Mundial elaborada por nuestros compañeros de WW2GP, de la que ya os hablé en una entrada anterior.



Algunos privilegiados ya hemos podido echar un ojo a este número 1 y os aseguramos que merece mucho la pena. Ah, y en la primera entrevista, de la página 10 a la 14, un servidor es el protagonista.

Espero que os guste y que sigan saliendo muchos más números de esta fantástica revista.

Pódréis encontrar la revista a partir del lunes 13 de enero AQUÍ.

viernes, 3 de enero de 2014

Un soldado francés luce en su uniforme un lema nazi usado en la II Guerra Mundia

Las palabras ''Meine Ehre heißt Treue" ("Mi honor se llama lealtad" en castellano) que aparecen en el uniforme de uno de los soldados del contingente francés en la República Centroafricana, fue hace décadas el lema oficial de los cuerpos de combate de élite en la Alemania nazi.

Numerosas unidades de las Waffen-SS estuvieron implicadas en las masacres de los civiles en territorios ocupados y juzgados por crímenes de guerra. En la Alemania contemporánea el uso de está lema está prohibida por ley.