lunes, 28 de mayo de 2012

El 28 de mayo de 1942, México ingresa formalmente a la Segunda Guerra Mundial

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, el 1 de septiembre de 1939, México se mantuvo neutral en la primera etapa del conflicto, sin embargo, dicha situación fue modificada a causa de situaciones de carácter geográfico, político y económico. En un principio, la participación de México en el conflicto bélico fue indirecta, ya que actuó como distribuidor de petróleo para armamento militar de los países aliados, conformados por Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Rusia.

Al producirse el ataque japonés contra la base naval Pearl Harbor, en Hawai (1941), el gobierno mexicano, cumpliendo los compromisos contraídos en las Conferencias Internacionales, y en solidaridad con Estados Unidos, rompió relaciones diplomáticas y consulares con los países del Eje, integrado por Japón, Italia y Alemania. En consecuencia, el gobierno mexicano autorizó el tránsito de bunques tanque estadounidenses por el golfo de México, el cual constituyó la ruta que siguieron los barcos petroleros mexicanos para llevar el producto hacia Estados Unidos, maniobras que detectaron los submarinos alemanes.

A principios del mes de mayo de 1942, los submarinos alemanes a los barcos mercantes mexicanos con el fin de advertirles de las graves consecuencias a que se expondrían si se continuaba proporcionando petróleo a Estados Unidos. Días mas tarde, torpedearon dos navíos petroleros mexicanos: el Potrero del Llano, el 13 de mayo, y el Faja de Oro, el 20 de mayo. Tras estos hechos se declaró que desde el 22 de mayo existiría un estado de guerra entre México y Alemania, Italia y Japón.

Por intermedio de la delegación diplomática de Suecia, México envió una nota de protesta a los países del Eje; Alemania se negó a recibirla, Italia y Japón no contestaron. Posteriormente, entre junio y septiembre de 1942 serían hundidos cuatro buques más: el Tuxpan, Las Choapas, el Oaxaca y el Amatlán.

El gobiero adoptó ciertas medidas precautorias, como la defensa civil, la incautación y la administración de las propiedades de los residentes alemanes, italianos y japoneses en México; instituyó el servicio militar obligatorio, organizó un Consejo Supremio dela Defensa Nacional y estrechó los lazos de amistad y ayuda que lo unían con los países democráticos aliados. Por ello se efectuó en Monterrey una entrevista entre el presidente Ávila Camacho y el presidente Roosevelt.

En 1944, el presidente mexicano determinó que sus fuerzas participarían en la liberación de las islas Filipinas, debido a los lazos históricos y culturales existentes entre ambas naciones. Bajo la bandera mexicana surgió un escuadrón aéreo profesional, integrado por casi 300 hombres: el Escuadrón 201, de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana, el cual operó en la isla de Luzón.

Con los ataques atómicos a las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, efectuados el 6 y 9 de agosto de 1945, Japón se rindió a las fuerzas armadas aliadas el 14 de agosto. En México, los periódicos anunciaron, con grandes encabezados, la rendición de Japón y el regreso del Escuadrón 201, lo que motivó la reunión de una multitud en la Plaza de la Constitución.

México contribuyó a la derrota de los países del Eje con minerales, principalmente petróleo, que contibuían al abastecimiento de combustible.

El buque-tanque petrolero “Potrero del Llano” es hundido frente a las costas de Florida
13 de Mayo de 1942
Sus 35 tripulantes son todos mexicanos; 22 de ellos logran llegar a Miami, pero horas más tarde, otro más perece víctima de las lesiones sufridas durante el hundimiento. Con esta muerte, son catorce las vidas mexicanas perdidas por el ataque.

El gobierno de México formula una enérgica protesta ante el Ministerio de Relaciones Exteriores de Suecia, país que en diciembre de 1941, se hizo cargo de los intereses mexicanos en Alemania, Italia y Japón. En dicho documento, México expresa que si en un plazo de una semana, contada a partir del jueves 14 de mayo, el país responsable de la agresión no procede a dar a México una satisfacción completa, así como a proporcionar garantías de que serán debidamente cubiertas las indemnizaciones por los daños y los perjuicios causados, el gobierno mexicano adoptará las medidas que reclame el honor nacional.

En la noche de este mismo día, el presidente Manuel Ávila Camacho dirige un mensaje a la nación para informar que un submarino de las potencias nazifascistas ha hundido en el Atlántico el buque de matrícula mexicana Potrero del Llano, y que de no satisfacerse las reclamaciones planteadas, a partir del día 22 existirá un estado de guerra ente México y las potencias del Eje.

Hasta 1940, la nave hundida perteneció a la marina italiana y navegaba con el nombre de Lucifer. El día 20 de este mismo mes, será hundido en condiciones similares, otro buque-tanque, el "Faja de Oro", de matrícula mexicana y también de origen italiano.

El plazo fijado por Ávila Camacho transcurrirá e Italia y Japón no responderán su protesta. La cancillería alemana se rehusará a recibirla. México entrará así a la Segunda Guerra Mundial.  

Faja de Oro
El Faja de Oro fue el segundo buque petrolero mexicano, cuyo hundimiento por las potencias del Eje llevó a México a abandonar su neutralidad y entrar en la Segunda Guerra Mundial.

El petrolero originalmente navegaba bajo bandera italiana con el nombre de Genoano. En 1941 había sido incautado por el gobierno mexicano mientras estaba anclado en el puerto de Tampico. Un día después del ataque japonés a Pearl Harbor, el 7 de diciembre de 1941, se decidió definitivamente el cambio de denominación.

Seis días antes se había suscitado el ataque al Potrero del Llano, ahora era el turno del Faja de Oro. Cuando regresaba vacío a Tampico después de haber descargado en Marcus Hook, Delaware 56,000 barriles de petróleo crudo, fue torpedeado y cañoneado hasta hundirle en el Estrecho de la Florida, cerca de Key West a 84º24' W y 23º30' N el 20 de mayo de 1942 por el U-Boot alemán U-106 tipo IX C al mando del Kapitänleutnant Hermann Rasch lo que demostró la orden del Alto Mando Alemán de considerar que: "los barcos de cualquiera de los Estados sudamericanos que fueran armados, serían atacados sin previo aviso, excepto los de Argentina y Chile", como del mismo modo que "los barcos mercantes que divisiban en la zona debería suponerse que viajaban en servicio a los Aliados" con todo y que México mantenía aún su neutralidad en la guerra, por lo que sus barcos no navegaban artillados. Popularmente se llegó a considerar que posiblemente el buque había sido hundido por algún submarino estadounidense, simulando el ataque de un submarino alemán, para acelerar la entrada de México en la guerra.

El ataque mató 9 hombres de una tripulación de 37 marineros, entre ellos su capitán Ramón Sánchez Mena y como colofón forzó al gobierno mexicano a declarar la guerra a los países del Eje el 22 de mayo de 1942, decreto que el Congreso mexicano aprobó y que junto con la suspensión de garantías individuales entró en vigor a partir de 1 de junio; así se involucró a México en la Guerra Mundial.

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada