martes, 3 de marzo de 2009

Holanda en la Segunda Guerra Mundial


Siguiento la senda abierta por las publicaciones sobre Noruega y Checoslovaquia, hoy vamos a analizar el papel que desempeñó Holanda en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.




Holanda era una monarquía típica de la Europa de los años 30. La reina Guillermina gobernaba con un Gabinete que no tenía mayores problemas políticos que los que planteaba el Partido Nacionalsocialista Holandés.


Fuerzas Armadas

Militarmente Holanda no representaba ningún peligro para Alemania. Sus fuerzas armadas estaban anquilosadas en 1918 al igual que les ocurrió a sus vecinos y como ellos, pensaron que la Gran Bretaña acudiría en su auxilio cuando llegara el momento, cosa que no ocurrió. La poca resistencia que presentaron los holandeses se debió, más que nada, a la advertencia que recibieron sobre la planeada invasión. Eso les dio tiempo suficiente para prepararse y presentar pelea cuando llegó el momento.

La única línea de defensa de la llamada Fortaleza Holanda en 1940, era la llamada Waterlinie (Línea de Agua) que provenía de las defensas diseñadas por los militares holandeses durante la Primera Guerra Mundial. Se trataba de la inundación de grandes extensiones de tierra. Obviamente, en 1940, tales defensas eran poco menos que inútiles pues los alemanes hace bastante tiempo que habían encontrado la manera de franquearlas sin mayor dificultad.


Por su parte, la Fuerza Aérea Holandesa(Luchtvaart Afdeling) era -como lo eran las fuerzas aéreas de la mayoría de los países europeos- obsoleta. Solamente en el primer día de la guerra, Holanda perdió 62 de los 132 viejos aviones que poseía. Sin embargo, a la semana de combates, las pérdidas alemanas fueron grandes, en especial debido a las acciones de tierra, cuando no a la confrontación aérea. En total Alemania perdió más de 200 aviones, incluyendo los Junkers que fueron derribados poco antes de aterrizar, o al hacerlo.

La NSB
El partido National-Socialistische Beweging der Nederland o NSB, era dirigido por Anton Mussert, un ingeniero civil que nació en Utrech. El partido de Mussert había tomado como modelo la doctrina fascista de Mussolini y no la de Hitler, a pesar de la afinidad entre Holanda y Alemania.

Cuando la Alemania Nacionalsocialista se hizo fuerte a fines de los años 30 Mussert fue atraído por el partido de Hitler y acomodó su doctrina para reflejar más sus premisas. Al estallar la guerra Mussert pensó que él sería el líder de Holanda, tal como Quisling lo fue de Noruega. Sin embargo Hitler tenía otros planes. Para el Nacionalsocialismo alemán Mussert no calzaba los méritos suficientes para dirigir a su país y por otro lado, Alemania deseaba que Holanda formara parte integral del Gran Imperio Alemán debido a que se consideraba a los holandeses como arios puros. Esto contradecía los principios de Mussert quien era un patriota que jamás pensó en que el destino de Holanda fuera formar parte de Alemania. Sin embargo Hitler necesitaba de Mussert y para ello pensó en mantenerlo ocupado colocando en cargos policiales a miembros del NSB. También promovió el alistamiento militar de miles de holandeses que felices acudían al frente oriental, a combatir a los comunistas, bajo la bandera alemana. En agradecimiento Hitler nombró a Mussert "De Leider" que en holandés quiere decir líder, pero que en alemán significa "desgraciadamente."



Albert Seyss-Inquart
Los planes alemanes eran colocar en el poder al austriaco Albert Seyss-Inquart que se convirtió en el Reichkomissionar fuer die besetzten niederlaendischen Gebiete, para posteriormente incorporar a Holanda al Reich alemán.

Tres días después de asumir el cargo, Seyss-Inquart en una alocución por radio expuso los planes alemanes para Holanda, donde por supuesto no se mencionó la anexión ni que se pretendía inculcar el nacionalsocialismo. Seyss-Inquart asumió los cargos civiles y administrativos que pertenecieron al gobierno y la corona. La única excepción eran las fuerzas armadas holandesas, aparte de ellas todo dependía de Seyss-Inquart. Mientras el gobierno comenzaba a funcionar, todas las leyes holandesas mantenían su vigencia hasta tanto no fueran derogadas. En Junio Seyss-Inquart estableció su Reichkomissionar con el nombramiento de cuatro comisionados.

Seyss-Inquart comenzó a gobernar por decreto aboliendo una a una las leyes holandesas y germanizando al país. Como en Alemania, los judíos eran declarados enemigos del estado. Fueron abolidos los partidos políticos socialistas y comunistas y tomó el control de los medios para usarlos como instrumentos de propaganda.

El pueblo holandés se fue desmoralizado poco a poco. La gente pensaba que tal como había caído la Fortaleza Holanda, Bélgica y Francia; Gran Bretaña sería también invadida y subyugada. Por otro lado, sentía ira por la forma como la reina y los miembros de la casa real habían huido del país, ante la presencia de las tropas alemanas.

Resistencia
A diferencia de otros países europeos, en el suelo Holandés no se había peleado una guerra en los últimos 125 años. El pueblo no estaba preparado para enfrentar al poderoso ejército alemán. El territorio es plano y no hay donde defender unas posiciones guerrilleras. La única posibilidad era la resistencia pasiva. Los holandeses escuchaban la radio proveniente de Londres y en el cine optaban por salir de la sala cuando se proyectaba algún corto noticioso, obviamente hecho por el Ministerio de Propaganda Alemán. Se comenzaron a publicar periódicos clandestinos, actividad que le costó la vida a muchos holandeses.


Uno de los principales desafíos fue cuando Seyss-Inquart prohibió los colores nacionales, incluyendo los colores y símbolos naranjas. El día 29 de Junio de 1940, fecha del onomástico del príncipe Bernardo, los holandeses salieron a las calles llevando en las solapas pequeñas cintas color naranja. Otro método de protesta fueron las huelgas, organizadas por el partido comunista que logró en momentos paralizar el transporte, como ocurrió en Febrero de 1941, cuando el país quedó paralizado y la policía no hizo nada por controlar a los revoltosos. Como consecuencia, debió intervenir las Waffen-SS y luego la ciudad de Ámsterdam fue multada con 15 millones de guilders. Muchos holandeses fueron muertos y otros tantos marcharon a campos de concentración.

Vía| Mundo Historia

6 comentarios :

  1. Otra vez excelente articulo!!

    Solo quisiera darte animos para que sigas con el blog, realmente haces un trabajo encomiable.

    P.D. Diculpa la falta de tildes pero escribo desde EEUU y estos malditos teclados no me pemiten ponerlas.

    Un saludo!!!

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  2. Gracias Kikinho, me alaga ver que hay seguidores que se conectan desde tan lejos.

    Seguiremos al pie del cañón para que podáis seguir disfrutando del blog mucho tiempo.

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  3. Buen articulo... Yo siempre considere que los alemanes no habian tenido mayores problemas en Holanda y en parte fue asi, pero no se esperaban con la reaccion del pueblo, que es mucho mas importante que la corona.

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  4. Hola, haber si me podeis responder a esta pregunta ya que es para un trabajo del colegio. Te agradeceria mucho que me respondieras rapido ya q tan solo tengo 2 dias para entregar este trabajo

    com va evolucionar a nivell polític durant els anys 30? Va mantenir la democràcia o es va convertir en un estat totalitari més?

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  5. Excelente artículo... Se me aclararon varias dudas...saludos..

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